Una Gracia por San Roque,
Soledad por San Lorenzo,
Una Victoria en el puente
Y una Esperanza al comienzo
De una noche de relente.
Trinidad por la Campana,
Una Regla en San Andrés,
Soledad, Buenaventura.
Hay una Aurora temprana,
Una Virgen tiene Sed,
Porvenir, Paz y ventura;
Y otra que yo bien lo sé
Candelaria en San José.
Una Gracia y un Amparo,
Un Dulce Nombre de Dios,
San Esteban, Desamparo,
Que esa madre dice adiós
A una Urna y un Decreto;
Y en San Isidoro, Loreto.
Hiniesta de San Julián,
Misericordia, Dolores.
Cada cruz lleva su muerte,
La una santa y de ruán,
La otra lenta entre estertores.
Mi Salud por San Gonzalo,
Dolores en los Servitas,
En el Baratillo, Piedad,
Y en su capilla un regalo
Para las almas benditas
Vestida de Caridad.
Amargura en tu semblante,
Lirios para Concepción,
San Benito, Encarnación.
Lágrimas que caen punzantes
De tus ojos a tu talle.
Clavado en un crucifijo
A María Santísima del Valle
Se le está muriendo un hijo.
Guadalupe por sus aguas,
Patrocinio sobre el río,
Una niña en Calle Parras
Y el suave bombardeo
Del llanto de escalofrío
De Las Aguas del Museo.
Pasa María de La Palma,
Pasa Merced de Pasión,
Lágrimas de Exaltación,
Rezo de mansa calma
de Rosario en Montesión,
Y Refugio en San Bernardo,
Presentación, Magdalena,
Y un sorbo del pozo amargo
De quien muere por condena
Y por ella se enajena.
Sevilla hoy te acompaña
Hasta el monte del calvario
Pisando sangre y arena
que el hijo de tus entrañas,
rodeado de falsarios,
Va a la muerte, Macarena.
- Pregón de la Semana Santa de Sevilla. 2001.
Carlos Herrera Crusset.
No hay comentarios:
Publicar un comentario